Para bien de la malherida democracia colombiana estamos asistiendo a lo que la politóloga alemana   Noelle-Neumann denominó "el espiral del silencio" capitaneado ahora por el líder que mejor  interpreta no solo por su conocimiento práctico y académico  la realidad vigente sino por su olfato de comunicador de masas. Su carisma comunicante o parlante. La parla de Petro es convincente.

Dejo acá la reflexión del politólogo Sergio Araya en su escrito "La rebelión silenciosa de las mayorías invisibilizadas" fenómeno político que a buena hora está ocurriendo en Colombia en donde las redes sociales cumplen un rol determinante.

Dice Araya  "En torno  a este aspecto señalaba la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann, que cuando una posición, tesis o creencia es “socialmente rechazada” , quienes sí la apoyan, optan por mantener en secreto su aparente transgresión, para evitar la sanción social que estiman, conllevaría hacer visible su posición contraria a la tendencia dominante.

Esa ausencia de visibilidad, refuerza la sensación de ser parte de una minoría  incapacitada de ejercitar en forma efectiva sus derechos y libertades.

Opacada por el peso demoledor de la “mayoría” que acapara los espacios generadores de opinión pública, se siente “ciudadanía de segunda clase” en su propia sociedad.

Por tanto espacios donde se pueda canalizar de manera libre, directa y abierta, la posición auto contenida, sin temor a sufrir las consecuencias de tal acción, son aprovechados al máximo como la única alternativa para hacer valer su condición de ser autónomo, constituyéndose  la institución del voto en un escenario idóneo para alcanzar tal fin.

Ciertamente en el ejercicio del sufragio, donde además de ser un acto personalísimo, es ejecutado en la intimidad de la urna electoral, puede esa “minoría”  actuar de “igual a igual” con la que cree, es la mayoría aplastante  que le cercena su derecho a disentir.

Empero resulta, como lo reflejan finalmente los votos totales, que la supuesta minoría distaba mucho de serlo. Más bien representaba a una mayoría incapaz de reconocerse como tal porque justamente su silencio les impidió identificarse  y articularse, a la usanza de la otrora teórica “mayoría”."

Es la ciudadanía históricamente concebida como de "segunda clase", la de la rebelión silenciosa, la que se está manifestando en efecto dominó. Viene la reacción normal de la ley de los contrarios. La arremetida incluso violenta para la cual el país jamás ha estado preparado en razón del modelo republicano hegemónico de los amos del poder con pinta distinta pero de cuerpo idéntico.

Lo cierto es que se está reviviendo el fenómeno del año 70 cuando los de segunda clase le ganaron el pulso a los de primera en el duelo Rojas Pinilla Pastrana. De no ser por la jugada del abuelo de Vargas Lleras Colombia sería distinta pues lo que se vino fue más de lo mismo.

Creo firmemente en esta revolución silenciosa.

Por: Fernando Osorio Cuenca

Visitas del artículo
142922