Dolor en Catatumbo: fallece niña de 2 años tras ataque con explosivos en Tibú
La muerte de una niña de dos años elevó a dos el número de menores fallecidos tras un ataque con artefactos explosivos ocurrido en una zona rural de Tibú, Norte de Santander. El hecho ha generado rechazo nacional y llamados urgentes para reforzar la protección de la población civil en la región del Catatumbo.
La región del Catatumbo vuelve a ser escenario de una profunda tragedia humanitaria luego de confirmarse el fallecimiento de una niña de dos años que permanecía bajo atención médica tras resultar gravemente herida en un ataque ocurrido en zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander.
La menor, identificada como Clibel María Pérez Lobo, había sido trasladada a un centro asistencial de Cúcuta después de sufrir lesiones de alta gravedad durante un hecho violento registrado el pasado fin de semana en la vereda Kilómetro 25.
Pese a los esfuerzos realizados por el personal médico para salvarle la vida, la niña falleció debido a la complejidad de las heridas. Su muerte se suma a la de Dilan Jesús Correa Cuadros, de 10 años, quien también perdió la vida como consecuencia del mismo ataque.
Con este nuevo fallecimiento, las víctimas mortales menores de edad ascienden a dos, un hecho que ha generado consternación entre las comunidades del Catatumbo y diferentes sectores sociales que han rechazado cualquier acción violenta que afecte a la población civil.
Las denuncias conocidas señalan que el ataque impactó una zona donde habitan familias campesinas y provocó afectaciones en viviendas, establecimientos comerciales y espacios comunitarios, aumentando el temor entre los habitantes del sector rural de Tibú.
Organizaciones sociales y líderes regionales calificaron lo ocurrido como una grave afectación a los derechos de la niñez y reiteraron la necesidad de fortalecer las medidas de protección para evitar que menores de edad queden expuestos a las consecuencias del conflicto armado.
Asimismo, se elevaron llamados al Gobierno Nacional y a las autoridades competentes para implementar acciones que permitan garantizar la seguridad de las comunidades, prevenir nuevos hechos de violencia y brindar acompañamiento integral a las familias afectadas.
De igual manera, se solicitó la intervención y seguimiento de organismos nacionales e internacionales encargados de la defensa de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, con el propósito de verificar lo ocurrido y promover medidas de protección para la población civil.
La tragedia ha generado múltiples expresiones de solidaridad con las familias de los menores fallecidos, mientras la comunidad insiste en la necesidad de avanzar hacia escenarios de paz y protección efectiva para la infancia en una de las regiones más golpeadas por la violencia en Colombia.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la situación humanitaria que enfrenta el Catatumbo y la urgencia de adoptar medidas que garanticen que niños, niñas y adolescentes puedan crecer alejados de la violencia y con plenas garantías para el ejercicio de sus derechos.
