La lluvia da un respiro al Tolima, pero la emergencia no termina
La gobernadora Adriana Magali Matiz destacó las precipitaciones registradas en San Luis y Valle de San Juan, municipios golpeados por los incendios forestales. Aunque el número de conflagraciones activas bajó de 46 a 14, las autoridades mantienen la alerta y piden no bajar la guardia.
Una lluvia esperada durante varios días llegó como un alivio para varias zonas del Tolima afectadas por los incendios forestales, especialmente en municipios como San Luis, Valle de San Juan y Ortega, donde las llamas han generado graves afectaciones ambientales y territoriales.
Durante un sobrevuelo realizado sobre las áreas impactadas, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, expresó su satisfacción por las precipitaciones y calificó el fenómeno como una “lluvia bendita”, al considerar que podría contribuir a controlar algunos de los focos que permanecen activos.
Desde San Luis, la mandataria informó que las lluvias estaban acompañando las labores de emergencia y señaló que en este municipio ya se estiman más de 4.000 hectáreas afectadas por las conflagraciones, mientras los organismos de respuesta continúan trabajando para contener los incendios.
La gobernadora también reportó precipitaciones en Valle de San Juan, situación que genera expectativa entre las autoridades debido a que el agua podría ayudar a reducir la intensidad de las llamas y facilitar las labores destinadas a liquidar definitivamente algunos de los focos.
Matiz destacó el trabajo desarrollado durante jornadas extensas por los organismos de socorro, autoridades y demás instituciones que han participado en la atención de la emergencia, y aseguró que el Gobierno Departamental continuará acompañando las labores hasta lograr controlar los incendios.
Aunque las condiciones climáticas representan un alivio, la situación todavía requiere vigilancia. Alvarado y Carmen de Apicalá fueron señalados como municipios que mantienen la atención de las autoridades debido a la presencia de incendios y al riesgo de nuevas emergencias.
Según el reporte entregado por la gobernadora, el Tolima pasó de registrar 46 incendios forestales durante la semana anterior a tener 14 conflagraciones activas. Las lluvias podrían contribuir a disminuir esta cifra, pero las autoridades insistieron en mantener las medidas de prevención.
La mandataria reiteró el llamado a los tolimenses a no bajar la guardia ante las condiciones climáticas y la llegada del fenómeno de El Niño. Mientras avanzan las labores de control, la lluvia representa una esperanza para las zonas afectadas, pero la emergencia ambiental aún permanece bajo vigilancia.




