Bocanegra arremete contra el INPEC: «Tiene colapsados a los municipios»
El secretario de Seguridad y Convivencia del Tolima, Alfredo Bocanegra, lanzó duras críticas contra el INPEC tras la fuga de 12 sindicados en El Espinal. El funcionario aseguró que el sistema penitenciario atraviesa una profunda crisis y denunció que las alcaldías están asumiendo cargas económicas que, según afirmó, corresponden al Gobierno Nacional.
La fuga de 12 personas privadas de la libertad del centro transitorio de El Espinal, de las cuales cinco ya fueron recapturadas, reavivó el debate sobre la crisis del sistema penitenciario en Colombia. En medio de esta situación, el secretario de Seguridad y Convivencia del Tolima, Alfredo Bocanegra, lanzó fuertes cuestionamientos contra el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y el modelo actual de reclusión.
Durante sus declaraciones, el funcionario calificó al INPEC como una institución que ha trasladado responsabilidades al nivel territorial, asegurando que las administraciones municipales están asumiendo obligaciones que, a su juicio, corresponden al Gobierno Nacional. «El INPEC es una institución nefasta en este país», afirmó Bocanegra al referirse a la problemática.
Según explicó, uno de los principales inconvenientes radica en que el INPEC estaría exigiendo a las alcaldías la firma de convenios económicos para recibir a las personas capturadas, situación que, según dijo, ha generado una fuerte presión sobre las finanzas de los municipios y ha dificultado el traslado oportuno de los sindicados a establecimientos carcelarios.
El secretario sostuvo que esta situación ha provocado un colapso en las estaciones de Policía y en los centros de detención transitoria tanto de Ibagué como de otros municipios del Tolima, donde permanecen personas privadas de la libertad por tiempos superiores a los contemplados inicialmente para este tipo de instalaciones.
Bocanegra también cuestionó la gestión del Ministerio de Justicia saliente, señalando que la crisis carcelaria requiere decisiones estructurales y no soluciones temporales. A su juicio, el actual modelo ha demostrado ser insuficiente para responder al crecimiento de la población privada de la libertad y a las necesidades de seguridad del país.
Como alternativa, el funcionario expresó su respaldo a una transformación profunda del sistema penitenciario, proponiendo la construcción de megacárceles bajo esquemas de concesión y la implementación de sistemas de vigilancia electrónica que permitan ejercer mayores controles, reducir riesgos de corrupción y mejorar la administración de los centros de reclusión.
Además, aseguró que una reforma de este tipo permitiría que la Policía Nacional concentre nuevamente sus esfuerzos en las labores de prevención, investigación y combate del delito, evitando que gran parte de su personal permanezca custodiando personas detenidas en estaciones policiales por la falta de cupos en las cárceles del país.
Las declaraciones del secretario de Seguridad del Tolima han generado un amplio debate en distintos sectores sobre el futuro del sistema penitenciario colombiano, la responsabilidad del INPEC frente al hacinamiento y el papel que deben asumir el Gobierno Nacional y las administraciones territoriales para enfrentar una problemática que continúa afectando la seguridad y la justicia en varias regiones del país.
