Santa Isabel impulsa el liderazgo rural y la asociatividad con respaldo de la Unidad Solidaria
En una jornada de fortalecimiento integral, la Unidad Solidaria y diversos aliados estratégicos consolidaron la economía campesina y el rol de las mujeres cafeteras en la Zona de Reserva Campesina del municipio.
La Unidad Solidaria Centro Sur llevó a cabo una intensa jornada de acompañamiento institucional en el municipio de Santa Isabel, Tolima, consolidando su firme compromiso con el desarrollo de la economía popular y campesina en la región. Esta intervención buscó potenciar las capacidades asociativas de los productores locales, garantizando que el modelo solidario se convierta en el eje principal para el crecimiento sostenible de todo el territorio tolimense.
Durante el encuentro, la entidad brindó un respaldo decisivo a la Asociación de Mujeres Cafeteras de Santa Isabel (ASOMUCASA) en el marco del mercado campesino municipal. Este espacio, organizado por la Alcaldía, resultó fundamental para que las productoras lograran mejorar la comercialización directa de sus bienes, eliminando intermediarios y abriendo nuevas puertas para el posicionamiento de sus emprendimientos agrícolas en el competitivo mercado regional.
De manera paralela, la Unidad Solidaria coordinó con el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes el avance del proyecto que busca fortalecer la identidad campesina dentro de la Zona de Reserva Campesina. La iniciativa integra la creación de murales comunitarios y procesos de formación que fomentan un valioso intercambio generacional de conocimientos, conectando la sabiduría de las mujeres mayores con la visión innovadora de las jóvenes.
El trabajo de ASOMUCASA fue resaltado por la entidad como un ejemplo de participación comunitaria y defensa territorial. La organización no solo lidera la producción cafetera, sino que se ha consolidado como un actor clave en la gestión de políticas rurales que buscan un desarrollo sostenible. Este liderazgo femenino es visto como el motor necesario para garantizar la continuidad y el éxito de las apuestas productivas locales.
El funcionario de la Unidad Solidaria, Andrés Martínez, enfatizó la importancia de este acompañamiento técnico y político. Según Martínez, el apoyo a las mujeres de ASOMUCASA es vital, pues ellas actúan como las principales gestoras de la primera Zona de Reserva Campesina del municipio, un esquema de ordenamiento territorial que pone la economía campesina en el centro del progreso y bienestar de la comunidad.
La alianza con la Misión de Verificación de la ONU también fue destacada como un factor determinante para brindar legitimidad y permanencia a estos esfuerzos. En el marco de la Reforma Rural Integral, la participación de organismos internacionales asegura que los proyectos tengan un horizonte a largo plazo, permitiendo a las comunidades organizadas sortear las brechas históricas que han afectado la distribución y venta de sus cosechas.
La articulación entre la administración municipal, las carteras ministeriales y las organizaciones sociales permite una construcción de territorios más cohesionados. Para la Unidad Solidaria, estas redes de cooperación no son solo un apoyo técnico, sino una apuesta ideológica por la economía social, donde el fortalecimiento de las bases territoriales asegura un impacto real en la calidad de vida de las familias rurales del Tolima.
Finalmente, la jornada cerró con un agradecimiento a todas las partes involucradas por su compromiso con la equidad y el desarrollo rural. Con estas acciones, la Unidad Solidaria reafirma su intención de seguir tejiendo circuitos económicos solidarios que dignifiquen la labor campesina, promuevan el empoderamiento de las mujeres rurales y aseguren un futuro próspero y organizado para todos los habitantes de la zona.
