Alcalde lanza fuerte acusación: minería ilegal, poder político y violencia golpean al sur del Tolima
El alcalde de Chaparral, Hélver González Mora, aseguró que la minería ilegal se convirtió en una de las principales amenazas para el sur del Tolima y advirtió que esta actividad ha incrementado la violencia, el deterioro ambiental y la descomposición social. El mandatario afirmó que el problema requiere una política de Estado y rechazó cualquier intento de sabotear la IV Feria Internacional del Café.
La creciente expansión de la minería ilegal en el sur del Tolima volvió a encender las alarmas de las autoridades. En declaraciones entregadas a medios de comunicación, el alcalde de Chaparral, Hélver González Mora, aseguró que este fenómeno dejó de ser únicamente un problema ambiental para convertirse en una actividad criminal que compromete la seguridad, la economía y la estabilidad social de toda la región.
El mandatario recordó que esta problemática no surgió recientemente y explicó que durante varios años la minería ilegal ha afectado regiones como el Bajo Cauca antioqueño, el Chocó y el municipio de Ataco. Según indicó, el fenómeno terminó extendiéndose hacia Chaparral debido a la falta de una respuesta contundente por parte del Gobierno Nacional y de las instituciones competentes cuando comenzaron las primeras alertas.
González Mora afirmó que, desde el inicio de su administración, advirtió sobre el riesgo que representaba la llegada de estas actividades ilícitas al municipio. Explicó que elevó denuncias formales ante la Presidencia de la República, la Fiscalía General, la Procuraduría, el Ejército, la Policía Nacional, el Ministerio de Ambiente, la Gobernación del Tolima y Cortolima, solicitando acciones preventivas antes de que la situación alcanzara las dimensiones actuales.
El alcalde sostuvo que la minería ilegal no solo destruye los recursos naturales y contamina las fuentes hídricas, sino que también genera una profunda descomposición social. Señaló que alrededor de los campamentos mineros proliferan problemas como la inseguridad, la llegada de población flotante, la prostitución, las enfermedades de transmisión sexual y otras conductas delictivas que afectan directamente a las comunidades rurales.
Durante su intervención también relacionó esta problemática con los recientes hechos de violencia ocurridos en el sur del departamento, recordando el asesinato de integrantes de la Fuerza Pública en Ataco y los riesgos que enfrentan funcionarios y autoridades en municipios como Santiago Pérez. A su juicio, estos acontecimientos reflejan el poder económico y criminal que rodea la explotación ilícita de minerales.
El mandatario fue enfático al rechazar cualquier vínculo entre su administración y la minería ilegal. Aseguró que nunca ha recibido recursos provenientes de esta actividad y reconoció el trabajo adelantado por la Fuerza Pública para enfrentar el fenómeno. Además, denunció que personas con amplio poder económico, incluidos exmandatarios, estarían promoviendo actividades mineras ilegales y financiando campañas de desprestigio contra las instituciones mediante desinformación y ataques en redes sociales.
Frente a la solución del problema, González Mora manifestó que los municipios carecen de herramientas jurídicas y operativas suficientes para enfrentar una estructura criminal de esta magnitud. Por ello insistió en que la respuesta debe provenir de una política nacional que fortalezca la presencia del Estado, respalde a las autoridades y promueva procesos de legalización minera bajo estrictos controles ambientales cuando la normatividad lo permita.
El alcalde también hizo referencia a la reciente visita del presidente electo Abelardo De la Espriella al Tolima, donde, según explicó, la gobernadora Adriana Magali Matiz presentó información, cifras y evidencias relacionadas con la minería ilegal. Indicó que, tras esa exposición, el mandatario electo expresó su compromiso de apoyar acciones dirigidas a combatir este fenómeno, fortalecer la Fuerza Pública y respaldar a las instituciones encargadas de enfrentar esta problemática.
Finalmente, González Mora rechazó las convocatorias que buscan realizar protestas para afectar la IV Feria Internacional del Café de Chaparral, argumentando que una manifestación de ese tipo perjudicaría principalmente a los caficultores, comerciantes y habitantes del municipio. Recordó que el evento contará con la presencia de 45 compradores internacionales y destacó que esta vitrina representa una oportunidad histórica para fortalecer la economía regional y posicionar al Tolima como referente mundial del café de alta especialidad.




